EASEC advierte que crisis de empleo juvenil se agrava por «competencias invisibles» ante caída histórica de ofertas laborales
La agencia europea desplegó el Assessment Integrity Framework (AIF), una infraestructura que combina controles técnicos y psicométricos para reforzar la autenticidad de las evaluaciones, en medio del debate sobre cómo las universidades deben adaptar sus sistemas frente al uso masivo de inteligencia artificial.
EASEC (European Accreditation of Soft Skills & Employability Competencies) anunció la implementación del Assessment Integrity Framework (AIF), un sistema que busca dificultar el uso de herramientas de IA para responder evaluaciones de competencias. El modelo incorpora cinco dimensiones de control, entre ellas límites de tiempo adaptativos, monitoreo de cambios de pestaña, bloqueo del portapapeles y análisis de consistencia de las respuestas.
El lanzamiento ocurre mientras crece la discusión sobre el uso de estas herramientas en educación superior. Cony Stipicic advirtió que “el 81% de los estudiantes de primer año de la Universidad de Chile ya usa inteligencia artificial, pero cuando se les pregunta si es válido usarla para hacer trabajos, solo el 18% está de acuerdo”. Según explicó, un análisis de más de medio millón de notas en una universidad de Texas mostró que, tras la llegada de ChatGPT, las calificaciones más altas aumentaron cerca de 30% en cursos especialmente expuestos a la IA, mientras en asignaturas de laboratorio se mantuvieron estables.
Las universidades también han respondido de maneras distintas. Stipicic señaló que Princeton volvió a implementar vigilancia en exámenes, mientras Harvard y MIT han optado por integrar estas herramientas. “La universidad tiene dos opciones: convertirse en una policía permanente de software o asumir que la evaluación tiene que cambiar. Lo segundo es más difícil y también más honesto”, planteó.
EASEC apunta precisamente a modificar la forma de evaluar. Sus instrumentos psicométricos buscan medir tendencias conductuales, juicio situacional y competencias transversales, en lugar de respuestas basadas únicamente en conocimiento replicable. “No se le puede pedir a ChatGPT que genere tu estilo auténtico de liderazgo, tus patrones reales de resolución de conflictos o tu perfil genuino de adaptabilidad”, explicó Isaías Sharon, director de Relaciones Institucionales de EASEC.
La organización, que señala operar en más de 64 países y haber procesado más de ocho millones de evaluaciones, vincula además este desafío con la empleabilidad y la necesidad de acreditar capacidades reales. “El problema no es la falta de empleo ni la falta de formación. El problema es que no existe un sistema confiable para certificar las competencias que el mercado realmente necesita”, sostuvo Sharon.