Cada 1 de mayo se conmemora el Día Internacional de los Trabajadores, una fecha que pone en el centro la histórica lucha por condiciones laborales más justas. En Chile y gran parte del mundo, la jornada es feriado irrenunciable y también un espacio para reflexionar sobre los derechos conquistados y los desafíos pendientes en el ámbito laboral.

El origen de esta conmemoración se remonta a 1886, cuando miles de trabajadores en Estados Unidos iniciaron una huelga masiva exigiendo la reducción de extensas jornadas que podían alcanzar hasta 16 horas diarias. Chicago fue el principal escenario de estas protestas, que reunieron a cientos de miles de personas bajo la consigna “8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas de ocio”, marcando un antes y un después en la organización del movimiento obrero.

Días después, las manifestaciones derivaron en un violento enfrentamiento conocido como la Revuelta de Haymarket, que terminó con la detención y posterior ejecución de dirigentes sindicales, quienes con el tiempo fueron reconocidos como los “Mártires de Chicago”. “Esta fecha no solo recuerda una tragedia, sino también la fuerza de los trabajadores organizados”, destacan historiadores. A partir de 1889, la jornada fue instaurada como una conmemoración internacional, manteniéndose hasta hoy como símbolo de reivindicación laboral.