Un estudio de la Universidad de O’Higgins expone las brechas en el apoyo a cuidadoras de personas con discapacidad en Chile centro-sur, donde mujeres cargan con gran esfuerzo en «mundo del sistema» (Estado) y «mundo de la vida» (familia y comunidad). Las barreras incluyen acceso limitado a salud, inclusión educativa y rupturas laborales que afectan su autonomía económica, naturalizando el cuidado como tarea privada femenina.

Los autores, como Juan Andrés Pino-Morán y María Soledad Burrone, destacan el agotamiento familiar y llaman a un Estado más responsable con políticas articuladas a redes comunitarias. «Es urgente avanzar hacia sistemas integrales de cuidado», afirman, promoviendo corresponsabilidad social.

Este análisis invita a repensar el cuidado más allá del hogar, mejorando la calidad de vida para discapacitados y sus familias mediante instituciones y comunidades fortalecidas.