El Real Madrid se pronunció oficialmente casi 48 horas después de la denuncia de Vinícius Júnior por un presunto acto racista del argentino Gianluca Prestianni, durante el duelo de Champions League ante Benfica jugado en Lisboa. La entidad informó que entregó a la UEFA todas las pruebas disponibles sobre los incidentes registrados el pasado 17 de febrero en el Estadio Da Luz, en un partido que terminó 0-1 a favor del cuadro español.

En su comunicado, el club aseguró que ha colaborado activamente con la investigación abierta por la UEFA, calificando como “inaceptables” los episodios de racismo vividos durante el encuentro. Además, agradeció el respaldo y muestras de apoyo que ha recibido Vinícius “desde todos los ámbitos del fútbol mundial”, subrayando su política de tolerancia cero frente a cualquier manifestación discriminatoria.

Los hechos se desencadenaron después del gol de Vinícius, cuando el brasileño denunció insultos racistas y el árbitro François Letexier activó el protocolo antirracismo, deteniendo el partido durante varios minutos mientras los jugadores del Real Madrid, incluido Kylian Mbappé, evaluaban incluso abandonar la cancha. El club también recopiló imágenes de aficionados que habrían realizado gestos simulando un mono desde las gradas, antecedentes que ya están en manos de la UEFA para su análisis y eventuales sanciones.