Cardiopatías congénitas: 1 de cada 100 recién nacidos se ve afectado en Chile
Las cardiopatías congénitas son la anomalía de nacimiento más frecuente y representan un desafío relevante para la salud pública, ya que corresponden a un conjunto de malformaciones que afectan la formación del corazón durante el desarrollo embrionario. Se estima que 1 de cada 100 recién nacidos presenta algún tipo de cardiopatía congénita, lo que en Chile equivale a cerca de 1.700 casos nuevos cada año, con aproximadamente 700 lactantes que requieren cirugía en su primer año de vida.
Estos defectos pueden comprometer seriamente el desarrollo del recién nacido y poner en riesgo su vida si no se detectan y tratan a tiempo. La mayoría se sospecha durante el embarazo mediante ecografías obstétricas, aunque no todos los casos se identifican antes del nacimiento. Por ello, se recomienda una alta sospecha clínica en el período neonatal ante signos como dificultad respiratoria, cansancio excesivo al alimentarse, sudoración intensa, coloración azulada de la piel (cianosis) o hallazgos anormales en los controles, como soplos cardíacos o baja saturación de oxígeno.
El diagnóstico temprano y la evaluación por un cardiólogo pediátrico son fundamentales para definir el manejo, que puede incluir medicamentos, cateterismo o cirugía. Pese al impacto que significa este diagnóstico para las familias, los avances médicos permiten que más del 90% de los niños con cardiopatías congénitas alcancen la adultez y lleven una vida plena, integrándose a la sociedad, estudiando, trabajando y formando sus propias familias.