Las noches de verano con calor intenso interrumpen el descanso reparador al impedir que el cuerpo baje su temperatura interna, generando despertares frecuentes que deterioran la concentración y aumentan accidentes laborales. Cristián Ramírez, consultor senior de Mutual de Seguridad, enfatiza que «el buen descanso es prevención»: mejora atención, reduce errores y es crucial en profesiones que demandan vigilancia constante como conducción o trabajos en altura.

Personas mayores, niños y quienes padecen enfermedades crónicas enfrentan mayor vulnerabilidad, donde la fragmentación del sueño prolongada deriva en problemas metabólicos, cardiovasculares y menor desempeño cognitivo. La evidencia confirma que temperaturas superiores a 19°C dificultan la conciliación, haciendo imprescindible preparar el dormitorio durante el día.

Consejos clave de Mutual de Seguridad:

  • Ropa/sábanas de algodón transpirable
  • Ventilación cruzada tarde-noche
  • Duchas tibias (evitar rebote térmico)
  • Desconexión de pantallas 60 minutos antes
  • Rutina horaria constante
  • Ventilador con hielo para enfriar aire