El empresario anunció su salida del Gobierno mediante una publicación en X, cuestionando el “Gran y hermoso proyecto de ley” aprobado por la Cámara de Representantes.

Elon Musk dejó oficialmente su cargo como asesor especial del presidente Donald Trump, luego de liderar durante meses el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), encargado de reducir el gasto público y la burocracia federal. El empresario comunicó su renuncia este miércoles a través de su red social X, agradeciendo al mandatario por la oportunidad y asegurando que el trabajo del DOGE “solo se fortalecerá con el tiempo”.

La decisión de Musk se produce un día después de manifestar su “decepción” con el megaproyecto fiscal impulsado por Trump, aprobado recientemente por la Cámara Baja y actualmente en debate en el Senado. Musk afirmó que el plan, lejos de reducir el déficit como pretendía su equipo, lo incrementa y “socava” los avances logrados en eficiencia gubernamental.

En una entrevista con CBS Sunday Morning, el fundador de Tesla y SpaceX criticó duramente la legislación: “Puede ser grande o puede ser hermosa, pero no ambas”, dijo, en referencia al nombre con que Trump ha promovido la iniciativa. El proyecto busca extender exenciones fiscales, aumentar fondos para políticas migratorias y aplicar recortes a programas sociales, pero según la Oficina de Presupuesto del Congreso, sumaría tres billones de dólares a la deuda nacional en una década.

Pese a la renuncia, Trump evitó confrontar directamente con Musk, aunque defendió el plan como una “gran victoria” para los republicanos. El presidente señaló que el proyecto permitirá aplicar importantes recortes de impuestos, aunque reconoció que aún hay aspectos por negociar. Mientras tanto, desde la Casa Blanca confirmaron a Associated Press la salida del empresario, quien ya había anunciado en abril que reduciría su rol en el Gobierno debido también a la caída de ingresos en Tesla.