Autoridades supervisan venta de leña seca para proteger la calidad del aire y sancionan a quienes incumplen normativas.

Desde febrero se vienen desarrollando fiscalizaciones en distintos puntos de venta de leña en Curicó, con el objetivo de asegurar que el producto cumpla con los estándares exigidos por el Plan de Descontaminación Ambiental. Esta labor ha sido encabezada por la Dirección de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Curicó, en coordinación con CONAF, la Superintendencia de Medio Ambiente y el Servicio de Impuestos Internos (SII).

Durante una reciente fiscalización en terreno, se constató que algunos locales no estaban cumpliendo con la normativa tributaria, lo que derivó en la aplicación de dos multas por parte del SII a comerciantes que no emitían boletas ni facturas por las ventas realizadas. Además, los equipos revisaron que los puntos de venta contaran con medidores de humedad, tablas de conversión de especies de leña y que el producto no superara el 25% de humedad permitido para su comercialización.

Desde la Superintendencia de Medio Ambiente del Maule explicaron que los consumidores tienen un rol clave y deben asegurarse de comprar en locales autorizados por el municipio, con patente vigente y cumplimiento tributario. Además, pueden exigir que la leña sea medida en su humedad antes de adquirirla, ya que los locales están obligados a contar con el instrumento que permite verificar dicha condición.

Por su parte, desde CONAF se destacó que, en el marco del Plan de Descontaminación Atmosférica, se supervisa la procedencia de la leña y el cumplimiento de planes de manejo en los centros de acopio. Encender estufas con leña húmeda no solo reduce la eficiencia del calor, sino que provoca una alta contaminación ambiental, por lo que este tipo de fiscalización es fundamental. Si bien la calidad del aire en Curicó se ha mantenido en niveles buenos o regulares, las inspecciones continuarán durante toda la temporada para mitigar los efectos del uso de leña no apta.