Un informe de la ONU señala al gobierno venezolano por violaciones de derechos humanos antes y después de los comicios de julio, destacando la represión de opositores y ciudadanos comunes.

La Misión Internacional Independiente de la ONU para Venezuela denunció que el Gobierno de Nicolás Maduro cometió crímenes de lesa humanidad antes, durante y después de las elecciones presidenciales del 28 de julio. En su informe, la misión afirma que el gobierno utilizó la represión, persecución de opositores y la violencia estatal para consolidar su poder, involucrando tanto a fuerzas de seguridad como a grupos civiles armados progubernamentales.

El documento de 158 páginas abarca desde septiembre de 2023 hasta agosto de 2024 y describe cómo fuerzas como el Sebin, la Dgcim, la Guardia Nacional Bolivariana y la Policía Nacional participaron en asesinatos, desapariciones forzadas, tortura y violencia sexual. Las autoridades venezolanas habrían incitado estas acciones a través de declaraciones públicas que fomentaron un clima de hostilidad y represión.

El informe también critica el papel de instituciones como el Consejo Nacional Electoral y la Asamblea Nacional por su falta de transparencia y apoyo a leyes restrictivas que coartan los derechos humanos. Según el documento, la represión aumentó tras las elecciones, con miles de detenciones masivas, comparable solo a las protestas de 2014, 2017 y 2019.

Entre los responsables del informe están la jurista portuguesa Marta Valiñas, el chileno Francisco Cox y la argentina Patricia Tappatá, quienes señalan que la represión no solo afectó a opositores, sino también a ciudadanos comunes que manifestaron su desacuerdo con el gobierno o los resultados electorales.