Los juanetes o hallux valgus, que afectan al 19% de la población mundial —principalmente mujeres mayores de 60—, consisten en la desviación del dedo gordo hacia los otros dedos con prominencia ósea dolorosa en la articulación metatarsiana. Aunque inicialmente asintomáticos, progresan causando inflamación, callosidades y limitación para caminar o usar calzado convencional, según la Clínica Universidad de Navarra.

La combinación de predisposición genética, pies planos y calzado estrecho de punta fina o tacones agrava esta deformidad progresiva, más frecuente en mujeres por hábitos sociales. Factores como hiperlaxitud ligamentosa o artritis reumatoide también contribuyen a la inestabilidad articular que genera el bunión.

Casos leves se manejan con zapatos anchos, separadores nocturnos, plantillas ortopédicas y antiinflamatorios; la cirugía correctiva —abierta o mínimamente invasiva— realinea huesos cuando el dolor limita la calidad de vida. La detección temprana evita complicaciones como bursitis o deformidades severas.